sábado, 24 de agosto de 2013

Princesa perdida

Hermosa princesa perdida y errante,
aún para mi sigues siendo importante.
Los años han sido un largo milenio,
aunque haya pasado un decenio,
de aquel último y bello instante
en que ya no vi tu diario ingenio.
Verte era un deleite cada tarde,
de día de semana en el colegio,
aquel lugar en que tuve el privilegio,
de poderte conocer una bella tarde.
Aún sigues sin rumbo, andante
en este mundo que hace alarde
de mentiras y hasta de un sacrilegio.
Compañera de mi amado colegio,
añoro tu libertad de este mundo farsante,
quiero que seas libre en un instante.
Quiero que resplandezcas personaje,
de esta novela, sin nada de épico.
Quiero que seas el bello personaje,
heroína de mi historia, de mi ser poético.
Algún día dejarás de ser errante,
dejarás las profundas oscuridades
y resplandecerás milenio en milenio,
y tu luz será como de un ser angélico.

No hay comentarios:

Publicar un comentario