Viento dominical vespertino
que no tienes un destino,
llévate los sinsabores de mi interior
como al polvo de mi alrededor.
Viento dominical vespertino
trae frescura mejor que un ventilador,
y lléname de optimismo con un remolino
que pueda vivir un despertar matutino.
La desilusión debe llevársela el viento,
como todo mal sentimiento
que no tiene ningún sentido
en el interior de mi ser cohibido.
La desilusión debe irse con el viento,
y que la esperanza sea un remolino
que venga directo a mi ser aguerrido
sintiéndome sumamente bendecido.