Quiero describir lo que mi ser siente
por dentro por alguién
llamado mar
como cielo también,
a quién nadie le miente
sobre mi ser valiente.
Tanto es mi andar
en esta vida injusta
que necesito gracia
ante sus dulces ojos
amarillos como el sol
por la mañana:
como amo tu irradiante sol.
No te niegues a mi amistad
mujer llena de soledad,
que la amistad
proveniente de mi ser
es fácil de acoger:
no es cerveza para beber
ni alguna otra cosa
que sea artificiosa
o asombrosa.
No te niegues a mí
mujer, quiero un si
de tí.
No hay comentarios:
Publicar un comentario